SEXUALIDAD, AFECTO Y DEPENDENCIA: UNA MIRADA DESDE LA PATOLOGÍA DUAL

Hermanas Hospitalarias

La semana pasada, Anna Romaguera, psiquiatra del Centro de Salud Mental y Adicciones del Hospital Mare de Déu de la Mercè de Hermanas Hospitalarias Barcelona, participó en el III Congreso Mundial de Patología Dual celebrado en Madrid como ponente de un taller centrado en el tema del afecto, la sexualidad y la dependencia emocional. Un congreso que reunió a cerca de 2.000 especialistas de 70 países.

Madrid acogió la semana pasada el III Congreso Mundial de la World Association on Dual Disorders (WADD) y el VI Congreso Internacional de la Sociedad Española de Patología Dual (SEPD) donde se reunieron cerca de 2.000 especialistas de 70 países.

Un congreso donde participaron especialistas en Patología Dual de todo el mundo y donde también intervino como experta Ana Romaguera, psiquiatra del Centro de Salud Mental y Adicciones del Hospital Mare de Déu de la Mercè de Hermanas Hospitalarias Barcelona, presentando una ponencia sobre sexualidad y disfunciones sexuales en el paciente dual.

Un taller en el que participaron junto a la doctora Romaguera tres colegas del INAD del Parc de Salut Mar de Barcelona: como ponentes María Robles, psiquiatra del CAS Fòrum, y Natàlia Ribas Muñoz, trabajadora social de la Unidad de Patología Dual y CAS Fòrum; moderaba la mesa Rosa Sauras, psiquiatra de la Unidad de Patología Dual del Centre Fòrum.

Compartimos aquí un resumen de lo que fue la ponencia:

“El alcohol y otras sustancias de abuso se han empleado con frecuencia en la esfera erótico-sexual como facilitadores, siendo la disfunción sexual un factor de riesgo para desarrollar un trastorno por uso de sustancias (TUS). Sin embargo, está descrito que tanto los estados de intoxicación aguda como un uso crónico de dichas sustancias están asociados a disfunciones sexuales, muy presentes en el paciente con diagnóstico de TUS. Así mismo, tanto los distintos trastornos mentales (depresión, trastorno bipolar, ansiedad, psicosis, trastornos de personalidad, etc.) como el uso de psicofármacos se han asociado a disfunciones sexuales. Por todo ello, inicialmente la doctora Romaguera revisó el concepto de sexualidad y disfunciones sexuales en el paciente con diagnóstico de patología dual, que es un aspecto muchas veces olvidado pero importante en su calidad de vida.

Además de la sexualidad, era importante destacar la vida afectiva. Como un segundo punto la doctora Robles habló de la dependencia emocional, común en los pacientes duales, que se define como un patrón persistente de necesidades emocionales insatisfechas que se intentan cubrir desadaptativamente con otras personas. Por ello puede ser entendida como una adicción sin sustancia, siendo una segunda persona el foco de deseo, produciendo conductas repetitivas, craving y pérdida de control en la persona, distorsionando su vida a nivel familiar, social, laboral y emocional. Otros autores, sin embargo, inciden en la importancia de contextualizar la dependencia emocional como un rasgo de personalidad o un trastorno de la misma en función de su gravedad.

Por último, Natàlia Ribas realizó un análisis sobre los aspectos éticos que se plantean a partir de la figura del asistente personal para un acompañamiento sexual y afectivo en los casos de personas con diversidad derivada de trastornos mentales. La complejidad y los dilemas éticos aumentan cuando nos encontramos ante un paciente con patología dual”.

Desde aquí felicitar a las ponentes por su exposición y por compartir sus conocimientos y «esta mirada desde la patología dual, sobre temas tan importantes para el paciente como la sexualidad, el afecto y la dependencia».

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