FRANCESC TORRALBA, «LA HOSPITALIDAD NO SOLO HUMANIZA EL SISTEMA SANITARIO, LO HACE MÁS JUSTO Y EQUITATIVO”

Hermanas Hospitalarias

El filósofo y teólogo catalán Francesc Torralba, catedrático de Ética de la Universitat Ramon Llull, ofrece la ponencia titulada ‘La Hospitalidad’ en el contexto de la Jornada de formación en marco de Identidad de la Clínica San Miguel – Línea de Rehabilitación Psicosocial de Hermanas Hospitalarias. La hospitalidad es el valor que sintetiza en sí mismo los principios que rigen el trabajo de Hermanas Hospitalarias, un valor que para Torralba “no es un lujo, ni un pasatiempo”, sino que constituye “una necesidad ontológica del ser humano, una exigencia imprescindible”. No en vano, el teólogo propone una variación al planteamiento filosófico de René Descartes: “soy acogido, luego existo”.

Hoy compartimos la entrevista que ha ofrecido a la Clínica San Miguel – Línea de Rehabilitación Psicosocial de Hermanas Hospitalarias.

En su ponencia usted va a hablar de Hospitalidad. ¿Qué implica la hospitalidad?

La hospitalidad implica acogida, apertura, cuidado y atención. El anfitrión tiene que estar atento al huésped, identificar sus necesidades, pero también sus posibilidades y ofrecerle un lugar y un tiempo para que pueda crecer y desarrollarse plenamente. Todos necesitamos ser acogidos para poder desarrollarnos integralmente. La raíz de la hospitalidad es la vulnerabilidad. No somos autosuficientes, nos requerimos mutuamente. Sin comunidad es imposible el crecimiento de la persona. Por eso el individualismo es destructivo. La hospitalidad no es un lujo, ni un pasatiempo; constituye una necesidad ontológica del ser humano, una exigencia imprescindible. Soy acogido, luego existo.

La Hospitalidad es precisamente el valor en mayúsculas en Hermanas Hospitalarias. Como ellas mismas dicen, “es un valor humano esencial en los ámbitos social, asistencial y sanitario”. ¿Por qué adquiere más importancia si cabe en estos ámbitos?

Es un valor perennemente válido, universalmente reconocido, que no pertenece en exclusiva a ninguna tradición espiritual y religiosa. Sin embargo, existe una rica aproximación a la hospitalidad desde la tradición bíblica, tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento. En el ámbito social, asistencial y sanitario, la vulnerabilidad se expresa con su máxima radicalidad. Observamos seres humanos que solo si son acogidos y atendidos pueden sobrevivir dignamente. La hospitalidad es una exigencia universal, pero en contextos de vulnerabilidad se manifiesta de un modo patente. El huésped llama a la puerta, tiene hambre, tiene sed, necesita dormir, sufre dolores, experimenta impotencia, se siente solo y llama a la puerta buscando a un anfitrión que le abra la casa para poder sentirse a salvo. La hospitalidad tiene como objetivo construir este refugio en el mundo, esta morada que salva al otro de la soledad y el desamparo.

Lee aquí la entrevista completa.

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